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martes, 29 de octubre de 2013

Cabalgamos

Sabes
que los perros de la memoria
muerden
pero ya
casi
no ladran.

El porvenir nunca viene
-que ya lo advirtió don ángel-
pero vienes tú
derritiendo aceras
licuando soledades.

Los perros huelen mi sangre
como yo huelo tu carne
con  hocico de mastín
con el rabo desafiante.

Y no hay futuro/
ni presente/
ni pasado/
pero hay aquí/ ahora/
tú/
yo/
y un domingo que se abre.

El mañana es el placebo
que se inyectan los cobardes
y en este cuarto anochece
siempre a las seis de la tarde.

Los perros
hoy
aúllan para nadie.

El sol, cabreado,
busca a la luna
en vano.
Está desnuda en mi cama.

("Después de El Animal")

Masqueriendo

El otoño es un invierno de ganas.

La gente en la calle
se abriga con intemperies de marca.

Dentro
hacemos primaveras como panes
un collage de pieles 
en el que nungún elemento se despega;
hacemos masqueamor
nos follamamos,
y los árboles de metal
se quejan por el ruido
se quejan los pájaros de  madera
(que no vuelan tan alto)
maúllan ofendidos
los gatos de plástico
y las agraviadas paredes
dicen que las arañas
o les pegas amorosos cabezazos.

Por suerte no tenemos ropa 
para vestirnos y ser otros.
Ni tenemos tiempo 
para salir a disculparnos.
El tiempo se ha suicidado 
saltando desde mis balcones,
mientras nosotros seguimos 
dentro
masqueriendo
follamando.

Marchando la 2ª edición de "El Animal" y la 3ª del "hombre peonza"

Hace más o menos un mes salía de imprenta mi nuevo poemario, "El animal", y entre viajes por "culpa" de las novelas y mi natural desorden ,todavía no habíamos hecho la presentación oficial en Madrid (salvo la participación en Valiente Inverso) , aunque en otras localidades como Albacete, Zamora y Salamanca, ya anduvimos hace poco casimireando con el libro entre cervezas.
Esta semana, mientras preparamos el recital con Marwan en la Sala Galileo, me informa mi editor, Marcus Versus El que Mola, que ya está casi agotada la primera edición del libro y en breve saldrá la segunda, al mismo tiempo que la tercera edición del poemario anterior, "Memorias circulares del Hombre Peonza".
En esto uno no tiene mucho que ver, el trabajo, bueno o malo, se hizo antes. Si esto ocurre es porque editores, libreros y lectores se pusieron las pilas aunque los libros no aparezcan en vallas publicitarias ni tengan anuncios a página entera en los periódicos.
Esto ocurre porque lo habéis querido así y a uno sólo le queda decir:

¡Gracias, querid@s cabrones/as!


¿Nos vemos el jueves en Galieo?